Somos

Mujeres llamadas a servir Jesucristo en la persona de los pobres y los marginados, con un espíritu de humildad, sencillez y caridad.

Impulsadas por el amor de Cristo y sostenidas por una profunda vida de oración, vivimos en comunidad de vida fraterna, ayudándonos unas a otras en nuestra misión común de servicio que se dirige a la persona en todas sus dimensiones humanas y espirituales.